viernes, 18 de diciembre de 2009

Que triste engaño


Ayer te vi llorar, amiga.

Me puse tan mal que hasta hubiera compartido las lágrimas contigo, de no ser por mi coraza.

Que posición difícil la mía. Entre los dos estoy yo; la compañera de los dos. Pero la balanza ha hablado y me he inclinado en tu favor.

Soy esa mano que agarra la tuya fuertemente, mientras te observo desde abajo, llorando con tus ojos rojos, tu maquillaje corrido y una lágrima que cae...

No lo olvides nunca, siempre estaré.

No hay comentarios:

Powered By Blogger